EL AYUNO INTERMITENTE Y LA RESTRICCIÓN CALÓRICA

el

AYUNO INTERMITENTE

Una de las preguntas que frecuentemente hacen los pacientes en consulta es ¿cuántas comidas al día son las necesarias? Si bien la recomendación cotidiana es hacer tres comidas y colaciones entre ellas para mantener estables los niveles de azúcar en la sangre, esto podría ser, en muchos casos, la razón por la que mucha gente puede subir de peso y correr el riesgo de desarrollar diabetes.

Desde una perspectiva histórica, el ser humano no estaba acostumbrado a comer con tanta frecuencia como lo hacemos ahora. Si bien tiene que ver con la disponibilidad de alimento, también es posible que no estemos diseñados para hacer trabajar constantemente al sistema digestivo y que los períodos de ayuno pueden ser benéficos para nuestro organismo.

Hay una variedad de efectos positivos que ocurren cuando se pasan largos periodos de tiempo sin comer.

El ayuno intermitente o “la alimentación programada” es una estrategia poderosa para eliminar el exceso de peso y reducir el riesgo de algunas enfermedades crónicas como la diabetes, cardiopatías y el cáncer. Consiste en una programación adecuada de los alimentos para que puedas realizar períodos regulares de ayuno. La eficacia del ayuno está determinada por el número de horas de duración; se recomienda un máximo de 16 horas y un mínimo de 8 horas.  Se requieren cerca de seis a ocho horas para metabolizar las reservas de glucógeno, para que cambie al modo de quema de grasa. Pero si comes cada 8 horas o menos, repones el glucógeno y se hace mucho más difícil que tu cuerpo utilice sus reservas de grasa como combustible. Una de las principales características del ayuno intermitente es que ayuda a cambiar el modo de quema de azúcar/carbohidratos a un modo de quema de grasa, convirtiéndolo en tu combustible principal.

Algunos de los beneficios para el cuerpo son:

  1. Incremento de la sensibilidad a la insulina y la eficiencia de la energía celular.
  2. Reducción del estrés oxidativo, minimizando las posibilidades de enfermedades como aterosclerosis, enfermedad de Parkinson y el Alzheimer.
  3. Aumento de la capacidad para resistir el estrés, la enfermedad y el envejecimiento.
  4. Impulso de la producción de la hormona de crecimiento.
  5. Reducción la inflamación y del daño provocado por los radicales libres.

Si consideras que el ayuno intermitente es una buena opción para ti, el siguiente paso sería decidir cuál de los alimentos deseas saltar, si el desayuno o la cena. No hace diferencia en los resultados qué comida te saltes, siempre y cuando te saltes una de las dos. Es indispensable que restrinjas tus alimentos a este periodo: puedes decidir si deseas desayunar y comer a medio día, o comer a medio día y cenar.

Si tienes un trabajo físicamente agotador, probablemente es mejor que consumas un desayuno y una comida completos, y luego evites la cena. La clave que hay que recordar es consumir alimentos tan sólo dentro de un periodo de seis a ocho horas consecutivas cada día.

Si eliges cenar, es importante que evites comer al menos tres horas antes de irte a dormir si quieres vivir una vida larga y saludable, y evitar las enfermedades crónicas degenerativas. El cuerpo utiliza una cantidad mínima de calorías al dormir, así que lo último que necesita es un exceso de combustible en este momento, el cual generará un exceso de radicales libres que puede dañar los tejidos, acelerar el envejecimiento y contribuir a las enfermedades crónicas.

¿AYUNO INTERMITENTE O RESTRICCIÓN CALÓRICA?

Pareciera que son sinónimos y se tienden a utilizar como tal, pero no lo son. Aquí la explicación de por qué:

El ayuno intermitente tiene una variedad de beneficios extra en comparación con la restricción calórica. Para empezar, es mucho más fácil de realizar y el cumplimiento lo es todo. Además, la opción de la restricción calórica es extremadamente dependiente de una nutrición de alta calidad – lo ideal es sacrificar calorías sin sacrificar ningún micronutriente importante – y esto puede ser otro obstáculo para muchas personas que no tienen conocimientos necesarios sobre nutrición y  de aquello que contribuye a una alimentación saludable. La recomendación es COMER ALIMENTOS REALES, es decir, alimentos en la forma más natural que puedas encontrar. Idealmente, consume productos enteros y orgánicos, y que sean de pastoreo cuando se trate de pollo y productos animales como el huevo. Además, evita un estado sedentario, mantente en movimiento llevando una rutina de ejercicio regular. El ejercicio no producirá una pérdida significativa de peso si no cambias tu alimentación, pero cuando combinas ambas cosas puedes recibir beneficios significativos.

Es importante recalcar que nada de esto aplica en los adolescentes de peso normal o en los niños en desarrollo. Probablemente ellos necesiten tres comidas completas al día, a menos que tengan sobrepeso. En los niños y los adolescentes, lo que hay que considerar principalmente es el tipo de alimentos que consumen: alimentos reales (no procesados), tomar agua natural, evitar las bebidas azucaradas y tener actividad física diariamente.

Si deseas vivir más tiempo, comer menos es parte de la fórmula. Los beneficios a la salud del ayuno intermitente han demostrado en estudios que podría incrementar la esperanza de vida debido a su efecto positivo en la flora intestinal, además de una variedad de mejoras para la salud, como menor grasa visceral, menor inflamación y presión sanguínea más, entre otros.

Atrévete a probarlo, y no olvides alimentarte conscientemente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *