Testimonio: Me atreví a invertir en mi.

Como bien saben, el objetivo principal de los programas nutricionales de Medicalima, no es la pérdida de peso como tal, sino lograr que nuestros pacientes retomen el control de su salud, ya que de esa base deriva todo lo demás: una mejor piel, peso saludable, disminución de síntomas y demás. Hoy les quiero compartir un increíble testimonio de una de nuestras pacientes, que decidió marcar un antes y después en su vida, dándose la oportunidad de cambiar sus hábitos, ¡impresionante!

-Christina

‘Buenas noches, les comparto mi testimonio… Yo trabajo desde que tenía 11 años, cuidaba niños y estudiaba… A los 19 años inicié mi labor como ingeniera industrial (trabajaba y estudiaba) pero yo era coordinadora de operaciones, con dos turnos a cargo, cada turno con 26 personas mayores que yo, fue en una ensambladora de camionetas, por un periodo de casi 4 años… Después seguí creciendo profesionalmente mientras continué mis estudios.

Esta era yo hasta mis 26 años, 1.63cm con 47 kilos y un montón de energía.

Me casé a los 27 años y mi cuerpo cambió. Yo se lo adjudicaba a la vida de casada. Comencé mi periodo menstrual a los 15 años, menstruaba de 4 a 6 veces al año. Desde los 21 años presenté una punzada que iniciaba desde el centro de mi pezón izquierdo y atravesaba la espalda, sentía frío mientras sucedía esto. Fui a revisión y nunca apareció nada. Ese dolor se aparecía de 4 a 7 veces por año.

Mi vida laboral siempre ha sido muy demandante y estresante. A los 2 años de casada mi ex marido me pidió el divorcio y caí en DEPRESIÓN. Casada llegué a pesar hasta 59.5 kg y en un mes de depresión bajé hasta 42 kg. En un lapso de 5 meses me armé de valor y me agarré de mi trabajo y salí de la depresión.

Pero mi periodo se comenzó a presentar solo de 3 a 5 veces al año. Mis axilas, ingles, codos, rodillas estaban grises, casi negros y nada me ayudaba a aclararlos. Mis brazos estaban llenos de barritos y granos duros. Con el paso del tiempo gané peso y volumen. De ser copa B de mi sostén, llegué a ser copa DD y eso fue extraño, porque no es común seguir desarrollándose a los 29 o 30 años. Pero nunca puse atención a mis hormonas.

Mi ex ginecóloga, me decía que así como hay mujeres regulares en sus periodos, hay mujeres irregulares y a mi me tocó ser irregular. Nunca tuve cólicos, solo mis senos se ponían sensibles y duros, a tal grado que para dormir les tenía que poner almohada como si fuera otra cabeza.

Tuve una pareja que quería tener hijos; yo no creía poder tenerlos por mi irregularidad menstrual y pues fuimos con otra ginecóloga. Me recetó Diane, y las tomé por 3.5 años. Me mantuve en 55 kilos pero estaba como hinchada. Mi orina cada día era más espesa, tenía gases, estreñimiento, retortijones, inflamación intestinal, me golpeaba el vientre y parecía un tambor. Mi piel se llenó de celulitis por todas partes, era una delgada y bofa. No importaba que yo corriera todas las mañanas, la celulitis, várices ahí estában. Las axilas cada vez más obscuras, las ingles peor.

Me recetó Diane, y las tomé por 3.5 años. Me mantuve en 55 kilos pero estaba como hinchada.

Desde los 13 años me descubrí en la lengua unas manchas negras, como lunares. Yo pensé que era hereditario porque mi papá las tenía, pero hace 2 años las vi más grandes y más marcadas. En el 2017 caigo en depresión, y llegué a un punto de dejar de alimentarme, dejar de dormir y solo mantenerme viva y hasta que mi cuerpo se apagara como una máquina.

Mi cabello se caía a puños, mi piel perdió firmeza y mi periodo nunca más apareció. Dios nos manda ángeles y hubo una persona que ayudó a sanar mi corazón y fue donde desperté de la depresión. Ya era tarde, yo estaba en 43kg, flácida, débil, desgastada… Harta. Dormía todo un sábado y domingo completo y solo despertaba para ir al baño, beber agua o comer algo. Así estuve desde junio de 2017 hasta febrero de 2018.

Dormía todo un sábado y domingo completo y solo despertaba para ir al baño, beber agua o comer algo. Así estuve desde junio de 2017 hasta febrero de 2018.

En diciembre del 2017 decido dejar los anticonceptivos y comencé acupuntura. Ya no quería saber de químicos. Odiaba todo, mi vida con tanto esfuerzo y fracasos en mis sueños. Yo sigo a la doctora Lima desde hace 5 años. Miraba todo lo maravilloso que hacía pero mi cerebro seco y estancado decía: eso es solo para gente con dinero. Así que solo miraba como fan.

Con la acupuntura mejoré muy lento, nunca llegó mi periodo, pero mi cabello, uñas, piel, comenzaron a mejorarse. Pero aún así, yo me sentía un asco con patas. Comencé a ir a rituales de sonoterapia para relajar y dejar ir. Pero yo me sentía una bola de grasa sin forma. No me sentía yo, me sentía que estaba en un cuerpo que no era el mío. Llegó diciembre del 2018 y con ello, mi primer buen aguinaldo de mi vida. Y me dije a mi misma, ¿camioneta o salud?.… Inguesu, pues SALUD.

Tenía la cara grasosa, el pelo grifo, reseco, opaco. Bolsas en los ojos, arrugas… Yo me sentía fea.

¡Y aquí estoy! Con mi aguinaldo pagué DetoxPH. No sé ni cuánto peso ni me interesa, mañana cumplo 37 y me siento genial. Todo ha mejorado, antes tardaba hasta 4 días para ir al baño. No tomaba agua natural, solo té de cola de caballo porque mis riñones estaban llenos de bacterias. Tuve un dolor agudo debajo del hígado y todo ha desaparecido. A las 4 semanas de DetoxPH llegó mi periodo y tengo fe que ya no tarda el próximo.

Estar soltera me hizo reflexionar y debo trabajar en la prevención, yo no puedo enfermarme. Nadie pagará mis gastos médicos, solo yo por mi misma. Así que mejor le apuesto a la prevención en lugar de la corrección… Todo sea por no tener un cáncer (que Dios no quiera).  Hoy en día hago 3 veces del baño (del 2) sin esfuerzo, así como en automático. Solo bebo agua alcalina y los tés que me indica mi plan, se fue el dolor del seno, se fue el genio de Chucky… Ya me siento yo en mi cuerpo, ya no me engancho tan fácilmente en las situaciones críticas del trabajo.  Estoy un poco flácida pero yo se que con ejercicio eso mejora. Igual que muchas, bajé 2 tallas de ropa, de bra solo 1.

Y como lo dije, Dios nos manda ángeles. Yo era su fan y me atreví a invertir en mi. Muchas gracias Doctora Christina y a todo su equipo de profesionales en la materia. Me han ayudado a reencontrarme y regenerarme. Ante todo, a volver a confiar en mi misma.

Me han ayudado a reencontrarme y regenerarme. Ante todo, a volver a confiar en mi misma.

Nunca me he sentido sola en este camino y todos en MedicaLima han sido muy atentos y serviciales hacia mis necesidades. ¡Me siento bendecida e iluminada! Muchas gracias Christina, por tener esa garra, fuerza y tenacidad para sostener el conocimiento y la experiencia en una nación donde aún muchos son incrédilos y buenos para criticar... pero están peor que yo.

Gracias Doctora por no darse por vencida, porque es su ejemplo que me mantiene persistente y paciente a que lograré mis objetivos. ¡Gracias, gracias, gracias!

Si te interesa más información de todos los programas de MedicaLima, escríbenos a aclientes@medicalima.com o llámanos al 5211 4721.

 

 

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